Un baño sin algo para leer no es baño, por eso, junté todas las revistas Paula y Mujer y las dejé sobre una silla en el baño.
Recuerdo, que después del terremoto, estuve yendo al baño y lo único que leía siempre era un diario en el que hablaban sobre el encuentro en Cancún al cual asistió Piñera. Claro que era mil veces mejor leer la contra tapa del shampú.
No hay comentarios:
Publicar un comentario