Páginas

para engañar a la memoria

marzo 31, 2008

(inserte aquí una cara desaliñada)

Ya veo cómo las estanterías de chocolates van a comenzar a bajar.
Bajar.
Es que algo me ha golpeado en la cabeza -o en otro sitio- algo que me trae aturdida. Y comienzo hacer cosas de perdida.

marzo 30, 2008

Un túnel de globos

Ayer estuvo de cumpleaños una de mis mejores amigas, la Pisa (Isadora)y junto con sus papás estuvimos organizándole un cumpleaños sorpresa. La idea era llenarle la pieza de globos y que dentro estuviésemos todos sus amigos, y así fue.
Toda la tarde inflando globos, ciento cincuenta en total. Veinte minutos más esperando todos dentro de la pieza que llegara, callados, hacinados y acalambrados. Hedeondos a globos. Resultado que la Isa llegó y con el "¡sorpresa!" se asustó, y quedó con mucha challa dentro de la boca, pero se sorprendió, que era la idea.
Luego comimos pizza, y yo como Paula la cocinera estaba ahí, entre pizza vegetariana y con carne mientras escuchaba decir mi nombre cada dos segundos en la mesa, mientras el papá de la Isa me tomaba fotos con cara de todo menos de estar cocinando.
Todo resultó muy bien, la Isadora se llevó una sorpresa y hasta se emocionó, quisimos que llorara pero no paraba de saltar gritando ¡Viva yo! ¡viva yo!. Pues, viva ella.

marzo 25, 2008

Hay quien no tiene huevos.

marzo 24, 2008

Podría decir que la vida me sonríe.
A mi papá le pedí que me hiciera un té y lo hizo, mi hermano me preparó unas tostadas. Tuve la suerte de ver a los hermosos-preciosos-bellos hijos de Sam, con sus colitas paraditas y sus caritas de peluche. El viento me sopló fuerte en la cara, y sentí por un instante que nada ni nadie podía hacerme daño.


Tu propia canción

Una mujer bonita me envió un correo con éste escrito de Tolba Phanem. Gracias :).

Cuando una mujer de cierta tribu de África sabe que está embarazada, se interna en la selva con otras mujeres y juntas rezan y meditan hasta que aparece la canción del niño.

Saben que cada alma tiene su propia vibración que expresa su particularidad, unicidad y propósito. Las mujeres entonan la canción y la cantan en voz alta. Luego retornan a la tribu y se la enseñan a todos los demás. Cuando nace el niño, la comunidad se junta y le cantan su canción. Luego, cuando el niño comienza su educación, el pueblo se junta y le canta su canción.


Cuando se inicia como adulto, la gente se junta nuevamente y canta. Cuando llega el momento de su casamiento, la persona escucha su canción. Finalmente, cuando el alma va a irse de este mundo, la familia y amigos se acercan a su cama e igual que para su nacimiento, le cantan su canción para acompañarlo en la transición.

En esta tribu de África hay otra ocasión en la cual los pobladores cantan la canción. Si en algún momento durante su vida la persona comete un crimen o un acto social aberrante, se lo lleva al centro del poblado y la gente de la comunidad forma un círculo a su alrededor. Entonces le cantan su canción.

La tribu reconoce que la corrección para las conductas antisociales no es el castigo; es el amor y el recuerdo de su verdadera identidad. Cuando reconocemos nuestra propia canción ya no tenemos deseos ni necesidad de hacer nada que pudiera dañar a otros. Tus amigos conocen tu canción y te la cantan cuando la olvidaste. Aquellos que te aman no pueden ser engañados por los errores que cometes o las oscuras imágenes que muestras a los demás. Ellos recuerdan tu belleza cuando te sientes feo; tu totalidad cuando estás quebrado; tu inocencia cuando te sentís culpable y tu propósito cuando estás confundido.

No necesito una garantía firmada para saber que la sangre de mis venas es de la tierra y sopla mi alma como el viento, refresca mi corazón como la lluvia y limpia mi mente como el humo del fuego sagrado.

Tolba Phanem - Mujer, Poeta, Africana, Defensora de los derechos civiles de las mujeres Africanas.

marzo 19, 2008

Pendientes

- Conocer el "Artequin" por dentro.
- Viajar a Punta Arenas en invierno y cumplir el sueño de estar en la nieve junto al mar.
- Ir al Círculo polar.
- Viajar a Valdivia, que desde que lo vi en la tele me enamoré.
- Viajar a Chaitén (idem)

marzo 14, 2008

con los ojos cerrados

Cuando el viaje se hizo infinito, y las direcciones se entrecruzaron, en mi corazón alguien cantaba susurrando...

Insípida e incolora (cuatro frases que he repetido mucho ultimamente)

uno. Me duele mucho... (el estómago)
dos. ¡Ahg! estoy nerviosa
tres. Uy que me cae mal la Resfrío
cuatro. Estoy viendo Aquí, aquí, aquí no hay quién viva :)

marzo 07, 2008

Lluvia de marzo

Hoy llueve en Santiago, nos sorprendió a mi mamá y a mí en el Naturista del centro tomando once. Veníamos como cabras chicas en la micro pidiendo "trueno, trueno" y los truenos venían a nuestro encuentro, grandes y monstruosos.
En la micro el mismo olor del invierno del 95, a gente, lluvia y tierra mojada. La misma sensación de angustia queriendo salir y que se posa entre el pecho y la garganta. Las mismas ganas de llorar y acurrucarse en alguien ausente. El mismo respirar entrecortado. El mismo vacío.
Surgen varios personajes en tu ausencia, vienen tropezándose unos con otros a golpear mi puerta.
¿Será el chico de barba y ojos de perro, que derrochaba sueños, que vomitaba reproches?,
¿será el niño que jugaba a ser grande, entorpecía cuando caminaba, el que decía amarme y se entregaba como un suspiro atragantado?,
¿o talvez el hombre que jugaba a ser niño, tenaz, grande, pervertido, que me regalaba palabras para mi futura vida madura?.
Yo les abro contenta,
les sonrío dispuesta a que sus palabras mordisqueen mi memoria.
Pero, ya no hay más nadie. Porque el viento sopla aún más fuerte de lo que recordaba.

marzo 06, 2008

Viaje a Aculeo

Nos vamos a Aculeo con mi mamá y la abuelita a visitar por el día a la Tía Mencho (hermana de mi abuelita).
La micro la tomamos en el terminal San Borja en Estación Central que ahora están remodelando y hay que caminar un montón (mi abuelita se queja todo el camino por la distancia). He tratado de dormir un poco, pero hay una corriente de aire asquerosa que me tiene la nariz congelada.
Antes de llegar a destino pasamos por Paine, donde vive mi tío Pepe (hermano de mi papá), luego por un pueblo llamado Hospital, lugar donde mi abuelita aprendió a colocar inyecciones.
Nos hemos demorado al rededor de hora y media, Aculeo nos recibe con un túnel de árboles torcidos, paisaje realmente hermoso.
La casa es preciosa, antigua y en realidad ninguna maravilla arquitectónica porque los años pasan y no en vano, el jardín lleno de flores, unas amarillas llaman mi atención y quiero fotografiarlas. La cocina es gigante y los pollos y gallinas están por todas partes. Nos reciben la Tía Mencho junto a Rubén, su hijo.
Rubén nos cuenta que van a hacer chicha y con mi mamá vamos a ver cómo se hace argumentando que estudio gastronomía y que seguramente me interesa (nunca en la vida había visto eso), el campo para mí es un mundo nuevo.
Es casi medio día y se aproxima la hora del almuerzo, con mi mamá vamos a comprar bebidas a un almacén cercano a la casa propiedad de uno de sus primos, el cual no está porque anda de viaje en la playa con su polola -de hace años e histérica-, pero está su mamá, la señora Ilia, quien nos hace pasar y nos habla de su vida, de una operación a la rodilla que tuvo en diciembre y del cuasi-robo que sufrió el almacén.

Por la tarde, luego de almorzar, nos vamos a caminar con mi mamá por el pueblo, es una calle larga que antiguamente era de tierra, pero que la modernidad ha tapisado de cemento gris y repletado a su alrededor de almacenes con maquinas traga monedas.
Mientras caminamos nos fotografiamos en lugares que nos parecen bonitos, y escucho las historias tejidas en ese lugar contadas por mi mamá.
Al llegar nuevamente a la casa vamos a ver las siembras. Hay tomates, zapallos con un nombre que no logro retener, ajís, varias higueras y otros tantos nogales. Pienso que me gustaría tener una casa gigante con una cocina más inmensa aún, en el jardín tener un nogal, un naranjo, un palto, un limonero, y un durazno, y llenarlo de flores, de esas amarillas que he fotografiado miles de veces pero las pilas de la cámara me juegan malas pasadas, y de hortensias en honor a mi madre.

En la cocina hay olor a queque, pero no quiero hacer ningún comentario por temor a equivocarme, pero sí, es queque.
Se hace tarde y tenemos que irnos, la micro pasa y no nos alcanzamos a despedir de la Tía Mencho así que le hacemos señas desde arriba.

Ahora estoy escribiendo en mi casa, tuve que calmarme antes de hacerlo porque caí en un estado angustioso-lloroso. Todas las fotos que habíamos tomado se borraron misteriosamente de la cámara, todas. Me siento impotente. Y quiero que me responda. Y necesito protección ahora, pero no cualquiera, qué problema.

marzo 05, 2008

Es un IMBÉCIL.