Surgen varios personajes en tu ausencia, vienen tropezándose unos con otros a golpear mi puerta.
¿Será el chico de barba y ojos de perro, que derrochaba sueños, que vomitaba reproches?,
¿será el niño que jugaba a ser grande, entorpecía cuando caminaba, el que decía amarme y se entregaba como un suspiro atragantado?,
¿o talvez el hombre que jugaba a ser niño, tenaz, grande, pervertido, que me regalaba palabras para mi futura vida madura?.
Yo les abro contenta,
les sonrío dispuesta a que sus palabras mordisqueen mi memoria.
Pero, ya no hay más nadie. Porque el viento sopla aún más fuerte de lo que recordaba.
No hay comentarios:
Publicar un comentario