Páginas

para engañar a la memoria

marzo 24, 2008

Podría decir que la vida me sonríe.
A mi papá le pedí que me hiciera un té y lo hizo, mi hermano me preparó unas tostadas. Tuve la suerte de ver a los hermosos-preciosos-bellos hijos de Sam, con sus colitas paraditas y sus caritas de peluche. El viento me sopló fuerte en la cara, y sentí por un instante que nada ni nadie podía hacerme daño.


2 comentarios:

Anónimo dijo...

Esos momentos la llevan.
Yo encontré mi pase =P!

Anónimo dijo...

Como la canción de Bunburi, aquel drogadicto famoso y ahora reformado luego de abandonar a los Héroes del Silencio.

Tiene algo en común con vos...

Él también se resistió unos minutos, pero terminó cayendo.