"Está bello Pajaritos" me dije al pasar por ahí hoy, luego me sorprendí de mi pensamiento. ¿Será que el espíritu natura existe en mí después de todo?, los árboles gigantes con hojas secas se veían preciosos, y el pasto verde intenso... nada que decir, quería correr por ahí, yo, con mi abrigo negro, un sueter rojo con mangas largas, y una bufanda color crema enredada en mi cuello, corriendo entre los árboles, pisando las hojas, girando. "Qué volá me pasa" pensé luego.
Caminar es rico, sobre todo si es en la mañana, bien abrigada y sola. Más si es otoño y hay hojas que pisar en el camino.
Hasta me agradan los viejos que me dicen cosas, camino con soundtrack de fondo.
La lluvia y los días grises me agradan cuando no estoy encerrada en mi casa sola, si estoy caminando (sin paraguas sobre todo) me siento como en una película y me pongo feliz. Que simple.
Antes nunca le tomé el valor a caminar, soy muy floja y no me gusta moverme, pero salir sola me hace pensar muchas cosas, fijarme en más aún, insisto... no sé qué pasa conmigo, estoy disfrutando de las cosas simples de la vida, ¿ayuda?.
Ahora tomo desayuno en espera del Diego (no mi Diego) para salir a trotar. No sé si eso me agrade tanto como caminar.
He sido un poco redundante. Caminar, caminar, caminar...
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