Tengo una extraña fascinación por exponer todo lo que pasa por mi mente y corazón, por sacarlo y que lo veas, que lo sientas. Tengo una perrita llamada Negra que me mueve la cola, aunque, le temo a los perros, al menos, a la mayoría de ellos.
Soy autocrítica, insegura, confiada, cariñosa y huraña a la vez. Río, sonrío y lloro mucho. Algunos días no quiero saber de nadie, y otros, quiero verlos a todos.
Cuando salgo a veces tengo la manía de pisar las líneas de la vereda, y otras veces sólo los espacios entre ellas. Antes, tuve la manía de lavar los vasos tres veces previo a beber algo en ellos, pero ya la he superado un poco. Un poco.
Me gusta ver películas sola, películas que me dejen ganas de escribir, de pintar, de soñar, de llamar por teléfono, de hacer cartas, de hablar, de sentir, de crecer, de salir y descubrir (descubrirme).
Me gusta la leche con chocolate caliente que me preparaban en los cumpleaños cuando pequeña, con naranja, canela y clavo de olor. Me gustan también las fotografías, coleccionarlas en mi pared. Me gusta escribirlo todo, TODO.
Seguido viene a mí la angustia y me veo pequeñita ante mis urgencias. Otras veces despierto con ganas de cocinar dulces, poner música fuerte y saltar por todos lados, cantar, gritar, decir lo mucho que quiero a quienes quiero (por supuesto), sonreír y hacer sonreír.
Me encanta invitar a mis amigos a la casa, me gusta cuidarlos y mimarlos con comida. Es cierto, tengo un espíritu extraño: Soy infantil, inmadura, un poco loca cuando tengo sueño o he estado mucho tiempo sin salir, pero también soy como una señora hogareña con muchos hijos a quienes cuidar. Soy hija y madre a la vez.
Soy inmensamente sensible y transparente. Frágil. Con poco carácter para defenderme cuando me dañan. Soy mágica y brillante cuando quiero.
Cuando me enamoro soy dramática, en realidad soy casi fanática del drama, pero inconscientemente. Un poco pegote y celosa (inseguridad).
Mis recuerdos los cojo y los voy poniendo en una cajita, aunque tengo una muy mala memoria.
Tengo debilidad por el chocolate y por los susurros. Siempre me voy a estar quejando de mi físico, aunque me gustan mis ojos y lo delgada que se ve mi espalda.
Soy muy desordenada y desorganizada. No me gusta molestar al resto y me cuesta pedir las cosas importantes. Soy un poco paranoica y con ciertas personas siento que todo el tiempo estoy estorbando y que piensan que soy inferior a ellos.
No soy amiga del teléfono, aunque mis padres han tenido que pagar unas cuentas enormes por mi llamadas.
Me da miedo tener un hijo, pero sólo por el parto. No tengo muy claro qué será de mi vida. Odio la monotonía y siempre dejo las cosas a la mitad. No tengo paciencia. Me gusta salir a caminar cuando no hay sol, y me desagrada estar en casa cuando llueve porque me deprimo. No me gusta el frío y mi pieza es muy fría.
Me gustaría tener a quién quiero a mi lado para cuando se me antoje abrazar.
Me gustan las frases amorosas, y, aunque parezca extraño no me gustan las cursilerías.
No soy prejuiciosa con las personas, pero sí con otras cosas como la música. Me cae mal la gente a la que le caigo mal. He descubierto que soy competitiva.
No me interesa que me hablen de temas que no me gustan, como la química, la física y la biología.
Tengo al rededor de veinte cremas para el cuidado de la piel y el acné que no ocupo. No soy constante. Mi velador tiene varios remedios como el velador de mi abuelita paterna. Soy muy enfermisa.
Me gustan las novelas (repito: no las cursilerías), en donde se relatan encuentros interpersonales. Me gustan las relaciones interpersonales.
Me gusta ganar dinero y comprar regalos.
A veces (muy pocas) estoy muy malhumorada, pero sólo dentro de casa y con mi familia.
Me gustan mucho los abrigos y la estética del invierno: las botas de agua, los guantes, las bufandas.
Me gustan las galletas de limón y mantequilla, pero no las de chocolate.
Algunas veces quiero viajar, pero no sola.
Algunos sábado por la noche me deprimo.
Me gusta cambiarme el color del pelo seguido. Siempre digo que no volveré a tener chasquilla y vuelvo a cortármela.
Suelo tener las manos, pies y nariz helados en invierno.
No me gusta que me regalen candelabros porque no los ocupo, lo mismo con los peluches.
Me gustan las flores y los árboles con ramas grandes y raíces que salgan de la tierra.
Me gusta sentir el viento en el rostro. No me gusta la adrenalina, soy la peor compañía para ir a un parque de diversiones.
Me encanta hablar y beber mocaccino.
Soy una persona desorientada en combinación de colores. Creo que Bulma tiene el pelo verde, aunque me digan lo contrario. Me gustan los colores vivos, el amarillo mostaza, el rojo, el naranjo, el verde limón, el morado.
En mi pieza no hay suficiente espacio.
He sido cruel y desubicada en ocasiones contadas. Soy un poco egoísta, aunque se me ha ido quitando.
Me frustro con facilidad. Me gusta sentirme en una película cuando estoy en la micro, en el metro, o caminando por la calle.
Me gusta ser especial.
Soy asfixiante pero necesito mi espacio. Conozco mis errores pero no los corrijo.
Tengo muy poca fuerza de voluntad.
Doy mucho de mí cuando quiero. Tengo la necesidad imperante de comunicar.
Siempre me siento identificada con las canciones.
Creo que las personas que he detestado en mi vida, que han sido pocas, me seguirán cayendo mal por siempre.
Cuando algo me hiere, aunque haya pasado mucho tiempo continúa conmigo, a veces imperceptible, pero otras se hace presente y me limita.
No soy buena consejera, pero puedo escuchar.
Creo que mis inseguridades parten cuando pequeña viajamos a Valdivia con mi mamá por motivos de su trabajo.
Me dan pánico las clases de cocina. Me encantan las de pastelería.
Soy muy mala en los idiomas, pero este último año he aprendido bastante.
Odiaba el colegio.
Quiero ver nevar en vivo y en directo porque no conozco la nieve.
Cuando escucho ciertas canciones de Cat Steven y de The Creedence y estoy con alguien siempre digo "con estas canciones me dan ganas de viajar".
Me aferro a mis recuerdos como Jack al trozo de hielo cuando se hundió el Titanic. No me gusta Titanic.
Como compulsivamente pan con queso cremoso, pan tostado o con palta.
Muchas veces he tenido actitudes idiotas para llamar la atención de las cuales me arrepiento cada vez que las recuerdo.
Me victimizo, muchas veces, y luego me odio por hacerlo.
Cuando me pongo nerviosa, muy nerviosa por algún tema sentimental me dan tiritones compulsivos.
Tengo pánico escénico. Soy egocéntrica y autorreferente.
No tengo ningún reloj que esté bueno. No me gusta ser impuntual. No me gusta llegar tarde a clases.
Me gustan las colonias de manzana, durazno y vainilla.
Me gusta el olor a queque caliente recién horneado. Sobre todo si es de naranja.
Soy nerviosa.
No me gusta colorear, pero sí dibujar. Hago cuadros al oleo pero no tengo ninguna técnica. Siempre las mujeres que dibujo son anoréxicas, tienen ojos grandes, mirada perdida y distante.
Soy orgullosa. Soy bruta e impulsiva a veces, mis movimientos son toscos, no soy delicada.
Soy hipersensible a la crítica. Odio las despedidas y las separaciones.
No olvido a pesar de mi mala memoria.
Me violenta la violencia de un modo irracional e inmanejable.
Muchas veces hablo más de lo que la gente desearía, entonces me siento mal por hacerlo.
Siempre me pasa alguna desgracia por la cual quejarme.
Soy mucho más agradable en persona que a través de internet, disfruto más y me quejo menos.
Me molesta que me escriban en internet con mayúscula, es como agresivo.
A veces, lloro cuando me sale el agua helada en la ducha.
No soy muy dada al contacto físico. Me cuesta mucho decirle a mis familiares que los quiero.
Tengo una risa desagradable que se cuela en mis frases cada vez que abro la boca.
3 comentarios:
haha ta weno pero omites cosas, como lo del "parto" no es por ell parto en si hahaha :P
Sí, el texto es egocéntrico, en consecuencia egoísta, y como valor agregado, es totalmente femenino. Un hombre habría mencionado de alguna manera el sexo. Y como sos mujer, dejaste bien en claro tu posición sobre el amor.
Me pareció además la descripción psicológica bastante cerca a una personalidad melancólica. Cuya principal característica mencionaste: si alguna vez les hiciste daño, aunque pasen años, la herida seguirá sangrando (con drama viste? si querés más pensá que escribí "y la sangre seguirá sin cuagular" xD)
Muchas cosas que dijiste no las sabía, pero tampoco me sorprenden. Creo que a pesar de las muchas limitaciones que tengo para hacerlo, te conozco un poco. Lo de egoísta me quedó claro cuando una vez quisiste usarme para que te subiera el ánimo, sin pensar en que las personas no hacen eso, y si lo hacen no es para hacerte sentir bien a vos, sino a ellas mismas pensando que te están ayudando. Lo que también las hace egoístas.
Frikiti no?
Me impresiona lo que te conoces, yo que soy mucho màs vieja te dirìa que me conozco màs ahora, pero tambièn me acepto màs, pienso la vida es tan corta!!
Creo que eres muy auto crìtica pero es muy interesante para conocerte pero pienso que Tienes muchas cualidades! cariños, Gloria
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