Cada uno da lo que recibe, luego recibe lo que da.
Ojalá pudiese entenderme un poco, hoy me siento aplastada y con el corazón exprimido, hecho pedacitos. Me siento ensimismada y sólo tengo ganas de esconderme en algún sitio, y de llorar mucho, porque creo que subestimé mi capacidad de lágrimas, aún quedan.
Lo peor es que aunque pase cualquier cosa la vida sigue, las situaciones no se detienen y hay que cumplir y ser responsable. Pero hoy no tengo ganas de nada.
Si pudiese detener el tiempo lo haría, lo haría y me cubriría los ojos.
Hoy no sé bien lo que quiero.
Me siento atrapada, ahogada.
Me siento sola. Y no sé... en días como éstos es mejor no pensar en nada ni en nadie, sería seguir haciéndome daño.
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