Páginas

para engañar a la memoria

octubre 30, 2008

-

Tendida en el pasto miré hacia arriba y vi sus ojos abiertos, mirándome, como si me acariciase, y no quisiera dejar de verme nunca.
Todos los días lo huelo cerca y aprieto los ojos, los cierro fuerte para recordarme que si los abro él no estará allí mirándome como aquella vez que parecía acariciarme.
Las horas se vuelven redundancia, una repetición de hechos que no me condusen a nada.

No hay comentarios: