Yo me caracterizo por ser una teleserie con patas, siempre llorando a escondidas por alguien (nunca me he cortado las venas eso sí, puros auto ataques psicológicos), eternamente no-correspondida, desde que tengo conciencia me ha gustado alguien, cuando era chica e iba en pre kinder me gustaban dos niños, el Sebastián que era rubio y tenía cara de papa, y el Nicolás, que era moreno y medio achinado, ¡ah! y también un niño del pasaje de la Weli weli del cual ni recuerdo el nombre, pero teníamos ondi ondi, y el hermano de la Gloria que se parecía a Daniel el travieso en versión linda.
Luego le siguió el Jorge Luís, cuando nos cambiamos para el condominio, que era guapo guapo, y ahora no sé qué le pasó, un meteorito en la cara. El que le siguió fue el Erick, cuando iba en 4to básico, y ahora resulta que es el novio de una ex compañera de la Erika.
Y se me quitó el amor por el Erick porque no me pescaba y llegó a mis ojos el Sergio, y no sé por qué, parece que ahí comencé a ponerme masoquista. Al Sergio le gustaba la Francisca que era la mina linda del condominio, pero que ahora recuerdo y pienso que le pego mil patás, pero la inseguridad me ganó (para variar), y gracias a Diosito, porque el Sergio era un moco, feo, tonto y mala persona.
En ese momento se comenzó a poner rara la cosa, entré derechamente a la adolescencia, y como dice la palabra, comencé a adolescer de inteligencia. Llegó el computador a mi vida, y Doni junto a Rodrigo incluidos en el pack. De ellos mejor no hablaré porque me dá un poco de vergüenza. Entre medio conocí a Gabriel, pero los años se me confunden y no hilo las historias.
El dos mil tres, conocí a Set y me encantó, pero yo a él no, y luego sí (no me lo dijo), así que el que pestañea pierde, y perdí, se fue con otra y tuvo dos hijos, pero ahora somos amigos y salté por toda la casa de puro contenta cuando me contó lo de la pequeña Helena.
Y así como que no quiere la cosa apareció Mauricio, fugaz, y desapareció, ni un brillo. Mientras que por los palos avanzaba Diego, con el que hablaba todo el día y le daba consejos para que estuviera con otra al mismo tiempo que me desvivía porque la quería a ella, hacía la de la amiga sufrida. Con Diego fuimos novios dos años y medio, y amigos desde un año antes que eso, tuvimos una relación sincera y que él no quiere mucho hoy por hoy, pero que yo recuerdo con un cariño entrañable.
En eso apareció en mi vida Marco y volvió el masoquismo recargado. Oh, qué terrible debe haber sido para él, tengo suerte de que aún quiera hablarme hahahaha. Y finalmente Max, que como está resiente ya conocen la historia, nos quisimos y se fue con la ex y ahora son felices como lombrices.
Ahora, luego de la historia de tooooodos mis "amores" (porque algunos se merecen unas comillas enormes), vuelvo a lo que respecta a la nueva etapa de mi vida: no me gusta nadie.
Nadie me quita el sueño. Y qué raro se siente, pero es bakán.
Por eso ahora en mis períodos hipersensibles, en vez de llorar por un desgraciado, lloro con El diario de Eva (Erika, ríete), o con... ¿qué vi hoy que me hizo llorar?... con, no me acuerdo, algo demasiado malo que vi en la tele.
Y no sé, no recurro a los textos antiguos, ni a las fotografías, ni a los mails.
¡SOY LIBRE!
por el momento. Y SE SIENTE BIEN.
3 comentarios:
que cuatico que por la maoria de eso yo estube contigo y lo recuerda tan bien... =)... y me alegro mucho de que aora estes así, libre y que eos te haga sentir bien =)
te kiero =)
te he dicho que me gusta como escribes???
Si se pudiera escoger como en facebook, podría poner "a Erika le gusta tu publicación".
Enoharabuena querida Paula.
[Tengo ganas de tener un blog como "el blog" de los blogs =(]
Publicar un comentario