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para engañar a la memoria

julio 06, 2009

I'm free, al fin

Me siento rara, estoy pasando por una nueva etapa.
Yo me caracterizo por ser una teleserie con patas, siempre llorando a escondidas por alguien (nunca me he cortado las venas eso sí, puros auto ataques psicológicos), eternamente no-correspondida, desde que tengo conciencia me ha gustado alguien, cuando era chica e iba en pre kinder me gustaban dos niños, el Sebastián que era rubio y tenía cara de papa, y el Nicolás, que era moreno y medio achinado, ¡ah! y también un niño del pasaje de la Weli weli del cual ni recuerdo el nombre, pero teníamos ondi ondi, y el hermano de la Gloria que se parecía a Daniel el travieso en versión linda.
Luego le siguió el Jorge Luís, cuando nos cambiamos para el condominio, que era guapo guapo, y ahora no sé qué le pasó, un meteorito en la cara. El que le siguió fue el Erick, cuando iba en 4to básico, y ahora resulta que es el novio de una ex compañera de la Erika.
Y se me quitó el amor por el Erick porque no me pescaba y llegó a mis ojos el Sergio, y no sé por qué, parece que ahí comencé a ponerme masoquista. Al Sergio le gustaba la Francisca que era la mina linda del condominio, pero que ahora recuerdo y pienso que le pego mil patás, pero la inseguridad me ganó (para variar), y gracias a Diosito, porque el Sergio era un moco, feo, tonto y mala persona.
En ese momento se comenzó a poner rara la cosa, entré derechamente a la adolescencia, y como dice la palabra, comencé a adolescer de inteligencia. Llegó el computador a mi vida, y Doni junto a Rodrigo incluidos en el pack. De ellos mejor no hablaré porque me dá un poco de vergüenza. Entre medio conocí a Gabriel, pero los años se me confunden y no hilo las historias.
El dos mil tres, conocí a Set y me encantó, pero yo a él no, y luego sí (no me lo dijo), así que el que pestañea pierde, y perdí, se fue con otra y tuvo dos hijos, pero ahora somos amigos y salté por toda la casa de puro contenta cuando me contó lo de la pequeña Helena.
Y así como que no quiere la cosa apareció Mauricio, fugaz, y desapareció, ni un brillo. Mientras que por los palos avanzaba Diego, con el que hablaba todo el día y le daba consejos para que estuviera con otra al mismo tiempo que me desvivía porque la quería a ella, hacía la de la amiga sufrida. Con Diego fuimos novios dos años y medio, y amigos desde un año antes que eso, tuvimos una relación sincera y que él no quiere mucho hoy por hoy, pero que yo recuerdo con un cariño entrañable.
En eso apareció en mi vida Marco y volvió el masoquismo recargado. Oh, qué terrible debe haber sido para él, tengo suerte de que aún quiera hablarme hahahaha. Y finalmente Max, que como está resiente ya conocen la historia, nos quisimos y se fue con la ex y ahora son felices como lombrices.

Ahora, luego de la historia de tooooodos mis "amores" (porque algunos se merecen unas comillas enormes), vuelvo a lo que respecta a la nueva etapa de mi vida: no me gusta nadie.
Nadie me quita el sueño. Y qué raro se siente, pero es bakán.
Por eso ahora en mis períodos hipersensibles, en vez de llorar por un desgraciado, lloro con El diario de Eva (Erika, ríete), o con... ¿qué vi hoy que me hizo llorar?... con, no me acuerdo, algo demasiado malo que vi en la tele.
Y no sé, no recurro a los textos antiguos, ni a las fotografías, ni a los mails.
¡SOY LIBRE!
por el momento. Y SE SIENTE BIEN.





3 comentarios:

Myla dijo...

que cuatico que por la maoria de eso yo estube contigo y lo recuerda tan bien... =)... y me alegro mucho de que aora estes así, libre y que eos te haga sentir bien =)
te kiero =)
te he dicho que me gusta como escribes???

Cabeza de Sonido dijo...

Si se pudiera escoger como en facebook, podría poner "a Erika le gusta tu publicación".
Enoharabuena querida Paula.

Cabeza de Sonido dijo...

[Tengo ganas de tener un blog como "el blog" de los blogs =(]