Cuando me levanté un pajarito torpe entró a mi casa y luego no sabía cómo salir, revoloteaba las alas y chocaba con fuerza el ventanal, pobrecito, a mí me dió miedo que me chocara la cabeza, le abrí todas las ventanas, espero haya salido, ya no lo escucho.
Me vine acá y leyendo los posts que me dejó Diego se me quemó el pan pita que tenía en el tostador y ahora sabe a quemado :(.
No tengo ganas de ná, pero hoy me toca con la profe de los dulces.
1 comentario:
¡Pucha que me gustan tus entradas! Son de lo mas natural... bueno siempre pasa en las escuelas como hay grandes ventanales entran palomas o por la misma puerta y como no ven el vidrio choca... da tanta cosita :(!!!
Lamento lo de tu pan, pero luego de tanta cosa mala y fea siempre hay algo rescatable!
un besito
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