Me levanté con la idea de ir a comprar a la chocolatería, pero vi por la ventana y estaba lloviendo, y me vi en pleno estación central, al rededor todo gris, triste, feo, lluvia, y yo con la bolsa azúl del Líder, y me deprimió la idea, así que quedarán las compras para el lunes.
Quise comer el postre que me trajo mi mamá el otro día, uno de frutas, y había desaparecido del refri, mi papá, obvio. Así que me puse a buscar una película en internerd para ver online. La primera opción fue La cruda verdad, porque quería ver una que me hiciera sentir tonta y a la vez me hiciera compadecerme de mí misma, Oh, pobre Paula, como el sábado pasado que vi Simplemente no te quiere. Pero no, solo encontré una versión muy mal grabada del cine. Mi segunda opción fue París je t'aime, y tampoco la encontré. ¿Habré perdido mi título de la Reina de google?.
En ese momento recordé que en mi velador me esperaba hace algo así como mes y medio guardada en el pendrive del Darío, la película Vicky Cristina Barcelona, que originalmente vería con mi madrecita, cosa que nunca sucedió. Y la vi, casi entera, la vi comiendo una ensalada de betarraga y palta que me trajo ella disculpando a mi papá por haberse comido mi fruta.
Ahora que son las 18.00 en punto, iré a bañarme para ir en ayuda de la Myla y el cumple de la Pauli. Llega a mi nariz olor a manzana cocida desde la cocina.
Más tarde veré el partido de Chile, y seguramente me pondré muy nerviosa y me iré a esconder a algún sitio si es que existe algún penal. Luego iré a "vigilar" el cumple de la Pauli y a sus pre-adolescentes amiguitos.
Ah, una cosa que quería decir, me jode tanto que la canción de Katy Perry salga en todas las jodidas producciones: la teleserie del trece, comerciales, películas, etecé. UY.
2 comentarios:
Ojalá yo tuviera una mamá así, y no una que me recuerde la hija que quiso tener.
ummmm...siempre codiciamos la mamá de los demás y todos quieren la nuestra. El pasto de enfrente y la verdosidad.
Me gustan las tortas, una vez vi una con un equipo de futbol entero de mazapán y otra con risitos de oro y los tres osos, de mazapan también.No las compraría, me gustan las tortas tanto tanto que creo que romper los monos le restaría felicidad a comerlas.
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