Es injusto. ¿Yo qué hice?, estaba tranquilita aquí, no molestaba a nadie.
No, no leí nada como dije. No, en serio que no escuché esas canciones que me dan pena. No, juro que no vi las películas gringas y estúpidas que tanto me gustan. Más que todo procuré respirar profundo y más profundo.
Si pudiese ver a mi Jude Law del metro otra vez... o algo que me de una alegría absurda e inesperada. Una sorpresa, una visita, un llamado. Estoy sometida a esta rutina tonta, que me pone tonta, que hace todo tonto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario