Me dispongo a soportar el día antes del que será apocalíptico. Todo es culpa de la Maca que me mete miedos, miedos que guardo tan estrechamente en mi colon hinchado.
Decidí que haría un ritual, iría al cine sola, hoy. Iría a ver Julie and Julia porque se me ocurrió que sería buena terapia para esperar el día de mañana. Pero el tiempo me traicionó y ya no figura en cartelera, no tengo más remedio que verla online, y en eso estoy, esperando la instalación de los codecs, y los drivers y los cookies y los pentium y los windows.
Tengo tanto pánico que se me erizan las venas. Estiro los dedos, todos los dedos, y me dan locas ganas de salir corriendo. Ya he visto dos películas hoy, ayer vi dos también. Y he tenido suerte, en la tele dan películas que te hacen querer cosas nuevas, que te hacen pensar que puedes un día salir y hacer algo diferente y todo en tu vida puede cambiar, de repente todo puede transformarse en una película, por Navidad, claro, y lo agradezco, agradezco que mi día de apocalipsis -o mi época- sea justo en tiempos de fiestas, así hay mucho espíritu en el aire que me contenga.
Me acaricio el pelo en la espera de los codecs, está más suave y lo vicio con el tacto. Quiero enrollarme como chanchito de tierra. Abrazarme a mi cojín con olor a babas. No despertar jamás. Que algo viniera y detuviera mi inexorable destino. Luego me convenzo, todo es para mejor. Sí, servirá para templar mi carácter, para hacerme fuerte y segura.
Mi naturaleza es tan débil. Mi cuerpo tan lleno de achaques. Mi alma tan imprecisa. Mi carácter tan liviano. Mis miedos tan a flor de piel.
Ayer intenté escribir sobre lo bueno que ha sido todo este último tiempo, de lo mucho que nos hemos acercado todos, de que al fin mis amigas han conocido el verdadero carácter de mi papá, que es tan inmensamente encantador. Pero no, a mí se me da mejor el drama.
Ay, tonta esperanza.
Busco que Julie o Julia me den un empujoncito para llegar a vivir mañana. Lo claro es que es algo que debo enfrentar sola, no puedo escabullirme como pecesito.
Suerte para mí.
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