Si bien me duelen las manos, he desarrollado unos misteriosos minimúsculos en mis brazos, ando con achaques de vieja y duermo en el día, he estado bien.
Estoy cosechando lo que sembré, estoy empezando a sentir lo que será mi vidita bonita.
Hace más de un mes participo en ferias de diseño, desde que la Pili me agregó a un grupo de Facebook en donde se informa de la mayoría de ellas. Son carísimas y cada feria es una nueva aventura en cuanto a dinero. Uno no sabe si va a terminar bien, si va a tener el público esperado, y más incierto aún, si este público comprará.
Pero Chocomissa anda super, con un crecimiento inesperado que me asusta.
Tengo tantas cosas que contar pero se me olvidan. He tenido ganas de escribir muchas veces, pero abro la creación de entradas del blog y a medio andar se me quitan.
Hace poco celebré el nocumpleaños y resultó hermoso maravilloso precioso apolineo. El mejor nocumpleaños, porque sentí que estaban las personas indicadas.
Increíblemente asistió Gabriel. ¿Hablé de él antes?, no lo recuerdo, pero si no lo hice lo hago ahora. Gabriel es un amigo que tengo desde mis épocas de liceana, lo conocí por internerd y pronto descubrimos que teníamos gustos similares, así que yo, como soy una ahuachadora profesional, lo integré a nuestro mini grupo bestial. De esa forma se ha mantenido durante todos estos años, aunque hace algunos pocos es como un fantasma no más, que aparece muy de vez en cuando por nuestras vidas.
Y vino, y fue bacán verlo después de más de un año que no.
También asistió el Alvaro, que es mi nuevo amigui. A este mono la Jenifer lo trajo a nuestras viditas. Lo conoció en el primer barco al que fue como fotógrafa y se hicieron re amigos. Al Alvaro es fácil quererlo y no se me ha hecho problema ahuacharlo también. Sin querer desmerecer a todos mis otros ahuachados, él es el único que en tan poco tiempo se ha ganado realmente el título. Amorsito recíproco no más.
Y el resto de los pollitos asistentes son los de siempre, los que no fallan no más, los que no sorprende que estén porque son los más bonitos de la vida: la Isa, la Camila, la Jenifer, la Coni, la Erika, el Ibar. Y Newman, que lo he dejado para el final porque es el pololo brasileño de la Jenifer, al que encontró en el segundo barco y ahora está viviendo en Santiago con ella. Uuuultra amorosi güena ondi este Newman, así que fue un tremendo gusto compartir mi amplia mesa con él.
Solo me faltó Marco.
Fue un día de sol maravilloso. Descansamos la comida echados guata arriba debajo del árbol de la plaza del condominio. La Isa, la Coni y la Erika formaban una maraña durmiente de cuerpo, piernas y brazos.
Fotos y más fotos.
¿Cómo no quererlos?

1 comentario:
que genial leerte tranquila y feliz.
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