Estar tan floja en este día otoñal más parecido al invierno. No acordarse de haber llorado con tantas ganas la noche anterior. Dolor de espalda después de dormir en mi cama. El computador encendido y el entusiasmo moral de hacer algo que no se relacione con el computador encendido.
Este lunes feriado se parece más a un domingo.
Tengo haaaambre, harta hambre pero no puedo comer tanta porquería porque el treinta de este mes tengo que ir a la nutri y JA! no he bajado nada de peso. Parece como que mi cuerpo no respondiera a mi impulso dietístico, que no pudiera bajar de peso, solo subir.
El poto se me va a quedar plano si no me muevo de esta cama.
No hay comentarios:
Publicar un comentario