Parece que fue hace tan poco cuando pensé que se caerían las fotografías de mi pared por la humedad... cuando estás bien el tiempo es más ligero, o talvez desde la distancia ves las cosas más bonitas.
Hoy, la distancia con mi tiempo es mínima, pero lo veo bonito.
Me miro las uñas rosadas y mis manos no se ven arrugadas y viejas, pero estoy preocupada, de alguna forma me inquieta estar tranquila... "¿vendrá lluvia?" me pregunto, y miro denuevo mis manos y siguen limpias.
Mi ojo izquierdo sólo lagrimea producto del resfrío. Mi corazón está tibio.
1 comentario:
Es mejor no dejar que la humedad llegue al corazón. Un corazón tibio y húmedo se pudre rápido. Es mejor tenerlo como una roca, aunque eso no signifique estar a prueba de pecosas.
Publicar un comentario