Hace frío, me tomaría un café mocaccino.
Me acurrucaría, dormiría toda la tarde. Saldría sólo a pisar hojas secas, una por una, sonoras.
Hace frío dentro y fuera.
Y tengo ganas de tumbarme. Cerrar los ojos y callarme por dentro, de no seguir viéndote, buscándote.
Me gustaría que me sintieras; me oculto y descubro cien veces por día. Abro, atenta, los ojos y no estás.
Y viene a mí... denuevo.
Hace frío y me angustio. Me siento sola y no me bastan las palabras, el consuelo, los amigos, las sonrisas, los recuerdos.
Me leo y lloro. Te leo y lloro.
Cierro los ojos, apretándolos. Me atraganto y permanezco así veinte segundos, sin sentir más el aire. Sin aferrarme más a nadie, sin contar más las horas, regresando siempre al mismo punto.
2 comentarios:
Wow o_o
No no.
Y no sé cómo hacer: NO!
Tú mereces algo mucho mejor.
Mañana te voy a sacar la mierda, no no broma.
Pero en serio, mereces una persona que valore la belleza que llevas dentro y fuera, que valore lo buena que puedes llegar a ser.
Lo malo es que eres pequeña, te ves pequeña y te haces pequeña y por eso sufres.
Aquí nadie hace nada por nadie, o casi nadie. Sólo uno debe inhalar el aire y guardarlo dentro, llenarse de esos ánimos y salir adelante. Derrepente las cosas no resultan y derrepente resultan de una forma tan perfecta que llega a dar miedo, a mí me pasó hace poco con Diego.
Tienes tantas cosas ahí Paula que te haces la tonta y no las ves, podrías ser muy buena, mejor que muchos muchos, pero si tú no te crees el cuento... ¿QUIÉN LO CREERÁ?. Sé que derrepente soy como una bomba y estallo nomás y ahí quedan todos lisiados, wahaha... pero hay veces en que también me siento así de pequeña, pero no dejo que me gane, nunca nunca... Se llama fortaleza, se llama temple... temple de ácero es lo que te falta y lo que hará que tengas todo lo que deseas.
Eres una persona increíble que hace unos cafés como las gueás.
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