No escribía hace mucho, y es que a pesar de estar de vacaciones, no he vacacionando. Solo he estado sumida en cariño y chocolate, lo que tampoco suena mal.
Hoy vendrán a almorzar parte de mi segunda familia favorita (la primera es la mía), los Villena, así que con mi mamita les haremos algo rico para comer y que se vayan con la carita llena de sonrisas. Vendrán los pequeños más adorables de la década (porque de la anterior fuimos nosotros con mis hermanos hahahaha), y espero fotografiarlos harto, que me llenen de besos y abrazos, que la Ignacia no llore al verme (no me lo explico), que Tomito kamikaze no se estrelle contra mí y que la Mati me haga saltar con sus bailes hiperkinéticos.
Luego, iremos con la Erika al Emporio La rosa a tomar helado, y ojalá encuentre un sabor inspirador para chocolates, porque ya me he robado la idea de la Harina tostada y no dudaré en robarme otra de un helado.
El lunes partimos con la Isa a Concon, aunque no me quita el sueño el lugar, lo fascinante es que iremos solas, aún no sabemos dónde llegar, pero ahí se verá (espero yo), aunque siempre existe la alternativa de llegar a Quinteros (no es que yo sea patuda, no señor).
Y no sé, aún siento que trabajo y trabajo, y como y como.
Vino Marco de nuevo el otro día, y lo quiero más con cada visita. Qué tranquilizador ésto de estar tan desenamorada, nos reímos harto y aún me duele la cintura con sus apretones brutos y sus llaves de lucha libre.
En cada una de sus visitas es como si nada me dañara, y si viniese un viento fuerte, yo creo que me volaría.
C'est tout.
2 comentarios:
Esto me gustó.
Lo negativo del helado es que las ganas de Nutella porfavor no se quitan :(
sobres...
sobres y estampillas
no es mucho...
mas bien poco
pero tampoco tanto
sutiles diferencias
como entre soñar y kedarse dormido
...
te kiero
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