Éstos dos últimos los hemos pasado acá (porque somos shoros), y con buena compañía. Este año vino la Erika, y la Jenifer un ratito chiquitito.
Mi papá me puso cara de pena para que le hiciera un pebre, luego ocupé al fin mi ciboulette para hacerlo con tomate :), con la Erika hablamos de lo diferente que están las cosas con respecto a un año atrás, comimos un montón y aunque estábamos hinchás y redondas como para decir basta, seguíamos comiendo anticuchos.
En la mañana cuando volvía de comprar bebidas con mi papá, el tío Alejandro (papá de la Myla), nos invitó a la Erika y a mí a una fonda a eso de las 23.00 hrs. en un colegio de aquí cerca. Más tarde se nos sumó la Jena (como mencioné anteriormente) y nos fuimos.
Al comienzo no sabíamos mucho qué hacer todos sentados al rededor de una mesa enorme, mirándonos las caras. El tío preguntaba si íbamos a pedir algo, y nosotras tres, las invitadas, ninguna quería pedir por sentirse demasiado barsa, además, todo era excesivamente caro.
Un conjunto que tocaba cuecas, pañuelos al aire. Un tipo que cantaba nueva ola, la tía Marcela se sabía todas las canciones, con la Myla bailábamos sentadas y descoordinadas, y la Jenifer cantaba bajito, porque igual se las sabía. Las canciones de la Nueva ola son todas gastronómicas, te hai dao' cuenta?, le digo a la Myla, mira, eres exquisita como un gran asado con papitas friiitas, o, caramelo de menta yo te traigo nena, o, el puré de papas dame dame, ¿cachai?, se ríe.
Y comenzó el bailoteo. Miro a todos en la mesa a ver si alguien me apaña. Nadie. Insisto, tía Marcela vaaamos poh. Nada. Yaa poh, Camila, me dijiste que cuando tocaran cumbia iríamos a bailar. Nada. Hasta que las más pequeñas del grupo se animaron y nos paramos.
Nos metimos en medio de parejas que se movían sin importarle la persona del lado, hicimos trencito con desconocidos y a mí me dio vergüenza, eo eo eeo que siga el webeo, ce ache i chi ele e le chichichí lelelé viva chile.
Volvemos a la mesa cansadas y la Myla me dice que hay un tipo en una mesa cercana que me ha estado mirando todo el rato, como que se queda pegao, que cuando me fui a bailar dejó de mirar a nuestra mesa, le pregunto detalles y miro disimulada a ver si lo encuentro. Lo miro y voltea. La Jena lo busca y no logra verlo, la Erika no sé porque está lejos de mí. Qué gracioso, le digo. Y llega la chicha a la mesa, la pruebo y está rica, y al tiro me dan ganas de hacer pipí, pa' variar. Música bailable de nuevo, y vuelvo al jaleo, música de los ochenta y saltamos como con taldos.
Ah, volvemos más cansadas y transpiradas aún, el tío dice que ya nos vamos, la Erika muere de dolor de guata y todo el resto de sueño. Salimos al frío, subimos al auto, la Erika se baja y a los cinco minutos me percato de que mi celular se fue con ella, joder, de nuevo.
Fotos del 18 y 19:
1 comentario:
I love you so much, stupid girl :)
<3
Publicar un comentario