Dormir con fiebre es vivir en un cuento de Bradbury. Es pensar con las manos, es saltar de una historia a otra como haciendo zapping.
La fiebre eres tú aterrizando en mi cama, eres tú contorsionándote a mi lado desesperado.
Y la fiebre soy yo llorándote entre sueños, estornudando con mocos y por fin despertando.
No hay comentarios:
Publicar un comentario