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para engañar a la memoria

octubre 09, 2009

Mal día

Me desperté una hora antes, pero me levanté con ánimo y sin dolores de músculos, ni siquiera estaba nerviosa por la prueba de cocina, es que me tomé la mitad de un Reflexan y me andaba cayendo de sueño y de lo relajá en la noche. Salí de la casa con la hora justa y llegué al metro bien, entré y estaba la pura cagada, lleno lleno, repleto de gente, así que me metí como pude haciendo tetris con el resto de los pasajeros. Iba ya resignada a llegar tarde (con lo que odio atrasarme) y cuando estábamos detenidos en Salvador cerré los ojos y comencé a sudar helado, me sentí mareada y el corazón me palpitaba a 1000xminuto, así que cuando pensé que iba a desmayarme tiré unos manotazos y salí, me senté y tomé agua, trataba de respirar con las técnicas de respiración que siempre enseñan, y lo único que quería era llorar. Salí del metro porque imaginé que en micro me sentiría mejor, pero algo pasaba en el transporte colectivo hoy, todo colapsado.
Llegué tarde, obvio, así que me fui a la enfermería para que me tomaran la presión.
Según la enfermera chanta de Inacaps mi presión estaba bien, pero mis palpitaciones estaban jodidas, como si hubiese estado haciendo deporte -y yo a eso no le hago-, me preguntó si sufría ataques de pánico, si tenía a alguien diabético en la familia, y me dio un agua de hierbas SUPER dulce. El azúcar dijo, el azúcar había bajado.
Me fui a esperar a mis compañeros fuera de la sala y parecía una vagabunda postrada en la banca con el bolso de almohada. Cuando salieron me dio lata hablar de lo que me había pasado porque siento que ya no me creen, suena a excusa repetida y ya falsa.
Mi mamá estaba preocupada y me llamaba a cada rato, dijo que me tomaría hora al médico, pero me acaba de decir que no lo hizo.
Tuve la prueba de cocina y me fue como el poto, y eso que no estaba difícil. Me apané cuáticamente al final, cuando el profe se acercó hacia mí y me dijo con voz seria, Paula, está a 7 minutos de presentar. Rayos, tenía el cordero en el refri, no había puesto a reducir la salsa, la garnitura del potaje aún no estaba salteada, los vegetales grillados esperaban y las papas se asaban en el horno, me muero. A dos manos. Me quemo.
Al final a todos nos fue mal. Las notas fueron un 2.4, 2.6, 3.5 y un 5.2. Yo fui la del 3.5, y se convierte en mi primer rojo individual en taller en estos 5 semestres.
Cuando salimos me acerqué al profe porque un método en la prueba me pareció injusto, pero cuando estoy emocioná no puedo hablar sin ponerme a llorar, patética. Le dije -llorando- que sentía que no servía pa' eso, y me consoló como un tatita. Igual, su consuelo fue re mula, pero ya no me siento tan pollo pa' la cocina como me sentía allá cuando lloraba. La prueba estaba fácil pero yo no supe organizar mis tiempos.
Ay...
Mañana será otro día, y hay que vivirlo con alegría. Además que juega Chile y mis papás están de aniversario.
Ha sido un día feo, pero ahora me voy a ver a la Myla y a la Jena. :)

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