Otra vez entró el pájaro a chocar contra el ventanal. Yo me cubro la cabeza por si al desesperado se le ocurre chocarme. No entiende, nunca entiende. Cuando le abro el ventanal se va y choca con la pared, quiere salir por la pequeña ventana del baño.
Cuando voy a la cocina siempre está picando el pan, trae a su familia y amigos para compartir el festín. Cuando voy a la logia siempre está comiendo la comida de la Negra.
Creo que pronto corresponde bautizar al pajarito y a su familia, ¿se sujiere algún nombre?
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