Páginas

para engañar a la memoria

julio 20, 2011

le vuelvo a abrir los ojos a la Paula

Hoy terminé mi tesis, y con la Maca luego de imprimir las tres copias, ambas embarazadas de colon, corrimos por Manquehue agarrándolas como si fueran hijos; yo, con mi mala cueva, ya veía que me tropezaba, me rompía la nariz y las hojas salían volando cual película. Pero no, todo sucedió como en la real life no más y llegamos quince minutos antes del cierre con las tres tesis en mano. Somos secas. La próxima semana la defendemos ante una comisión desconocida, pero que aún así nos parece monstruosa.

Estaba leyendo pa'trás, y hay una entrada en la que hablo de que me queda UN año entero para salir de Inacap y de que ya tengo todos mis planes hechos para cuando eso ocurra; ahora me pregunto ¿cuáles eran esos planes?, tengo claro sí los de ahora, y me ahogan tanto que no me dejan pensar en la tesis, solo quiero Chocomissa Chocomissa Chocomissa: este amor hasta las patas me tiene mal, me tiene de la cabeza desde el dos mil siete. Chocomissa es como pololear a distancia, pero en agosto nos reencontramos. ¡Me muero de ansias!.

A pesar de que hoy desperté con una guata que contenía al menos cinco Lilús, he andado con un optimismo y un buen ánimo que echaba de menos en mí. De hecho, este cumpleaños mío que pasó fue el mejor que he tenido en años. Debe ser porque se acerca el nacimiento pos, el nacimiento de Pauladriana. Tengo ganas de comerme el mundo entero, de hacer todas las cosas a la vez, me pongo ansiosa brígida. Tengo ánimo de bailar harto, de reír harto, de soñar harto, de realizar harto.
Quien me conozca en esta etapa de mi vida, debe dar gracias, porque antes, era yo una sin vida, una zombie.

No hay comentarios: