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para engañar a la memoria

febrero 12, 2009

Inconsiente

Ayer al fin salí de vacaciones, merecidas, ansiadas y bonitas vacaciones. Me siento cansada, como si cargara a una persona en la espalda todo el rato.
Suena de fondo el tango Volver, interpretado por una mujer y en tono aflamencado, me trae el recuerdo teatral de Max, y se cuela en estas líneas con todo y nombre, como si perteneciera al lugar.

Ando un tanto perdida, con conciencia de que debo hacer mil cosas, pero la mente se me va a ratos y veo a la Negra más pequeña de lo que mis ojos recordaban, e invento conversaciones con preguntas y respuestas diseñadas a medida por mí y para mí. Cierro los ojos y me desmayo un segundo, luego desespero y busco abrazos que no encuentro, entonces me dan ganas de lloriquear, que quiero mi cama, que quiero a mi mamá.

El día martes vi a Marco, después de un año.
Me encontré con un Marco más delgado, y enfermo del estómago, pero con la misma cara de conejo oriental que recordaba. Me encontré con un hombre que me provocó una inmensa ternura, sentimiento que se me hacía imposible tenerle, antes, cuando el amor y la obsesión por él se me enredaba en las venas.
Es extraño, y a la vez tranquilizante, pensar que después de tanto drama, tantas noches en que las palabras se me enredaban y me hacían colapsar la cabeza, tantos viajes pensando y re pensando cada situación, las partes del engranaje se sitúen donde deben y todo funcione correctamente. En mí..

Me gustaría dormir y no despertar en un largo rato.

1 comentario:

Cabeza de Sonido dijo...

Jajajaj xD. Y a qué viene lo último.
Te apuesto que dp todo volverá a su sitio, asique más beautiful future (una canción que amo :P)