Páginas

para engañar a la memoria

mayo 25, 2008

Al fin temporada de limones y naranjas.

Desde hace al rededor de tres semanas he ido convirtiendo mis domingos, siempre tan odiosos e indeseados (como todos los domingos), en unos días de cocina, y sobre todo de comida dulce, como a mí me gusta.
Hoy, hice el Queque de limón y semillas de amapola con glasé de limón que vi en el blog de Gloria pero con la base de mis queques tradicional. Cabe destacar que me compré hace poco un molde para queques de silicona, y yo, estaba encantada con él, hasta hoy. La mezcla para queque se expandió por los lados (sin caer), quedó muy gracioso, así gooordo, pero se me empezó a quemar por fuera, y estaba aún crudo por dentro, un desastre. Mala inversión el molde.
En fin, del queque, ya no queda ni rastro y yo aún no le encuentro sabor a las amapolas, aunque huelen genial.
Estoy con la guatita llena de queque y leche.


1 comentario:

Gloria Baker dijo...

Paula para los queques yo prefiero usar los tradicionales de metal, me dan nervio esos que los de silicona se mueven tanto. Pero los de silicona son espectaculares para los postres porque se desmoldan muy bien, no te preocupes porque yo que soy mas vieja que tù aprendo todos los dìas y mi mamà dice lo mismo. xxxGloria