Tengo como una maldición que todo aquel que me gusta se va lejos, ahora C se va a Argentina en marzo, ¿qué hice Diosito, qué?.
Mañana llega una nueva practicante a la pastelería.
La Camila se tiró en bungee ayer y la entrevistaron de CNN Chile, que secaa.
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para engañar a la memoria
enero 22, 2010
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enero 07, 2010
enero 06, 2010
de lo mágico
Las sobremesas son fantásticas. El domingo pasado asistí a la celebración del cumpleaños número veintiuno de la Francisca.
La Francisca tiene una familia numerosa, lo curioso es que una mitad es muy callada y la otra no para de batir la lengua, una de mis actividades favoritas por lo demás.
Ese día yo estaba cansada, muy cansada, al punto de arrastrar los pies. Justo esa mañana llegué odiando a R, no le soportaba la voz, ni la música tipo radio Disney con la que nos tortura todos los días, ni sus halagos a sí mismo, "me supera" le dije a C, quien me miró con cara de "lo sé, yo lo odio hace meses".
Pero cuando salí de la casa de la Francisca me sentí más liviana, de alguna u otra forma el optimismo de la conversación se había traspasado a mi corazón que hasta ese momento solo sentía un rencor frenético. Y entonces todo me llenó como un torbellino, todo el amor, la alegría, la fuerza, la seguridad, la entrega, el cariño. Esa sensación post conversaciones que me gusta tanto tanto.
He decidido tantas cosas que no quepo en mí misma de gusto.
Es cierto, ayer estaba un poco odiosa, pero es el cansancio nada más.
enero 05, 2010
enero 04, 2010
Práctica, los machos egocéntricos y su maldición
El día 21 del diciembre pasado la Maca me llamó alarmada porque había ido a su primer día de práctica y todo resultó un desastre. Me contó que solo eran hombres en la cocina, ninguno la saludó cuando llegó, la mandaron a hacer cosas que no quería y no sabía hacer, a sus preguntas nadie contestaba, la ignoraron completamente, se sintió un estorbo, dijo, no volvería al día siguiente. Y yo entré en pánico. Faltaba una semana para que comenzara mi práctica en el mismo lugar, y pensé, que yo, más pollo y débil de carácter iba a ser presa fácil para ese grupo de machos egocéntricos. Una semana entera con la idea en la cabeza. Una semana entera con el colon hinchado. Pensé en inventar una excusa para no ir, para huir lejos lejos, pero todas me parecían tontas, y en el fondo lo que me parecía más sin sentido era mi cobardía, así que decidí seguir eso de que por algo ocurren las cosas, al fin y al cabo cualquier trato poco ameno me serviría al menos para fortalecer el carácter y tener más temple. Llegó el día señalado por los astros, lunes 28 de diciembre. Yo, con el colon apretado me bajaba de la micro, caminaba por Luis Pasteur bajo el insoportable sol de las 12 de la tarde, y esperaba no llegar nunca, ¿qué iba a hacer?. Lo que me dijo la Maca era cierto, nadie me saludó. Eran todos hombres jóvenes, activos y mirando hacia el frente como caballitos de carrera. Me sentí más torpe que siempre, con mi uniforme Inacap desajustado y mi bolso de cuchillos colgando en la espalda. Llegó un argentino, E, uno de los dueños del local y de inmediato se fijó en los pequeños vellos que sobresalían de mi gorro blanco. Insistía en que no podía salir ni un solo pelo en las preparaciones -obvio- y yo con cara de recién llegada me repetía hacia mis adentros resiste resiste.
Estaba incómoda, todos pasaban de mí, y las únicas veces que me hablaban era E para decirme que hiciera bien las cosas, que ya no estaba en el colegio, que todo tenía que resultar porque sino significaba una pérdida, o R, a quien habían dejado a cargo de mí. R lo primero que me encomendó hacer fue un brillo de chocolate amargo, cuando lo terminé se acercó altanero a la olla y la olfateó "ah, no se te quemó" me dijo, "sh! ¿y por qué iba a quemarse?" respondí, nada me dijo.
La segunda tarea que hice fue encamisar pequeños moldes cuadrados con una masa que se me quebraba a cada rato, estaba en un pequeño mesón al lado de JP que hacía galletas, debo reconocer que demoré mucho tiempo, estaba más torpe de lo habitual por los nervios. Cuando terminé le ofrecí ayuda a JP, ¿te corto las galletas? le pregunté. Luego, no sé por qué hablé con F y con S. F era un hombre pequeño que encontré parecido al papá de la Isa, S, una señora demasiado amorosa que trabajaba en la copería. Almorcé con ellos y me fui sintiendo más aliviada, solo me inquietaba un argentino, RH, que pasaba por mi lado sin siquiera mirarme, le hacía bromas a todos y se paseaba con bandejas de merengues, pero a mí nada.
Después de ese primer día me decidí a caerles bien, a demostrarles (me) que me la podía, que podía con todas sus pesadeces y desprecios.
Ya llevo una semana ahí, al fin mañana tengo libre. Me paso el día haciendo Pío nonos, como le dicen los argentinos a los brazos de reina, peso ingredientes para que JP haga los bizcochos, los relleno todos y al otro día los corto y los mangueo con chocolate. Hoy JP me dejó hacer todo el proceso, supongo que me entrena para cuando él no esté. También hago galletas, en realidad solo las relleno y las armo, también las corto cuando trato de ayudar, hasta que JP me mira con su ojo inquisidor, porque soy su esclava personal. A veces trabajo con C, porque JP tiene libre. De las galletas me han alejado un poco, porque E una mañana se puso histérico cuando vio que tenían demasiada azúcar flor en la tapa y me soltó el discurso de si yo fuese cliente...
Hace unos días en un almuerzo, RH (el argentino que me ignoraba pero que ahora no), me dijo que no me daban ni dos días en la pastelería, porque nadie dura, dijo, todos huyen rápido de ahí, E está desesperado buscando gente que aguante. Pagan mal, creo yo, y para casi todos el trabajo es monótono.
Ayer R hizo un comentario acerca de las prácticas, porque yo he preguntado todo el rato, pero no fue nada claro, solo dio a entender que todos se iban. Hoy, CG me acompañó al paradero y me contó que nadie dura mucho ahí, que son pesados en la cocina, sobre todo el viejo E que es el primero que llega y el último que se va, y es el que los jode a todos.
Así que los tratos desagradables de mis compañeros, el ojo asesino y jodido del viejo E, y el sueldo miserable que ofrecen se han convertido en la maldición de la pastelería que manda a todos vueltos locos de vuelta a su casa, maldición a la que yo he sobrevivido casi por milagro y sin notarlo. Estoy sorprendida de mi buena experiencia. Hoy cuando venía a la casa me sentía grande y capaz de hacerles la pega a todos los de ahí, así que espero que esta seguridad me ayude y no se convierta en soberbia como en R, aunque no creo. La lucha de egos es cosa de todos los días ahí, porque las tareas están mal distribuidas y algunos se creen más que otros, como R, que apenas tiene 19 años y los mira a todos hacia abajo.
He sobrevivido señores.
enero 02, 2010
lo olvidé, pero sucedió el 2009
1.- Los papás de la Maca fueron a Colombia y ella me contó que fueron a un restorán y ¡les dieron guantes para comer el pollo con las manos!, qué cosa más bakán bakán bakán.
2.- Cerraron La Naranja =(, la heladería más barata y pulentosa de todo el universe.
2.- Cerraron La Naranja =(, la heladería más barata y pulentosa de todo el universe.
enero 01, 2010
Siempre me han cargado los abrazos de año nuevo, son como dar la paz en la iglesia, super incómodos.
¿Cómo será pasar año nuevo en la micro?, onda son las 12 y mirai a la persona del lado ¿qué hacís? ¿lo abrazai?, o quizá le gritai al chofer feliz año nuevooo. No sé, a mí me tincaba harto la idea de ir a la Torre Entel con la Jenifer, pero luego pensé en que tenis que abrazar a cuanta persona está al lado, incluido borrachines. Al final igual terminé en la casa del Gustavo, hermano del Leo, saludando a un montón de gente que en mi vida había visto, palmoteando espaldas y deseando buenas cosas para este año que hoy comienza. Mi prima con sus amigas hicieron de celestinas, mientras bailábamos se fueron corriendo hasta que me dejaron de frente con un tal Rodrigo, que hace poco había terminado con su novia, qué incómodo qué incómodo qué incómodo. Estuvimos varios minutos así, bailando frente a frente pero cada uno mirando al grupo con el que andaba, una fomedá.
Este año no compré peluca, porque no alcancé, estuve hasta las seis y media de la tarde en la pastelería rellenando brazos de reina, que atroz. Pasé justo 24 horas sin dormir. Bailé con mis primas y cante caleta de karaokes. Y teníamos pulseras luminosas, pero mis abuelitas todo el rato tenían las luces prendidas, ni un brillo.
Y bueno, este año no hay análisis ni conclusiones ni nada de lo que hubo años anteriores. Año nuevo, vida nueva, dicen.
¿Cómo será pasar año nuevo en la micro?, onda son las 12 y mirai a la persona del lado ¿qué hacís? ¿lo abrazai?, o quizá le gritai al chofer feliz año nuevooo. No sé, a mí me tincaba harto la idea de ir a la Torre Entel con la Jenifer, pero luego pensé en que tenis que abrazar a cuanta persona está al lado, incluido borrachines. Al final igual terminé en la casa del Gustavo, hermano del Leo, saludando a un montón de gente que en mi vida había visto, palmoteando espaldas y deseando buenas cosas para este año que hoy comienza. Mi prima con sus amigas hicieron de celestinas, mientras bailábamos se fueron corriendo hasta que me dejaron de frente con un tal Rodrigo, que hace poco había terminado con su novia, qué incómodo qué incómodo qué incómodo. Estuvimos varios minutos así, bailando frente a frente pero cada uno mirando al grupo con el que andaba, una fomedá.
Este año no compré peluca, porque no alcancé, estuve hasta las seis y media de la tarde en la pastelería rellenando brazos de reina, que atroz. Pasé justo 24 horas sin dormir. Bailé con mis primas y cante caleta de karaokes. Y teníamos pulseras luminosas, pero mis abuelitas todo el rato tenían las luces prendidas, ni un brillo.
Y bueno, este año no hay análisis ni conclusiones ni nada de lo que hubo años anteriores. Año nuevo, vida nueva, dicen.
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Celebraciones,
Cotidiano
diciembre 29, 2009
muda en el pensamiento.
Y de repente me vi envuelta en ésto:
me vi desde fuera absorta en mi trabajo. Ocho horas completitas y un poco más, rellenando brazos de reina (uy qué freak suena), rellenando galletas ojo de lince (qué le pasa al inventor de nombres con las partes del cuerpo) más conocidas como Delicias, MIS FAVORITAS! -sin comerme ni una-.
Caí en la cuenta de que mientras trabajo mi mente se anula al universo fuera de la pastelería, no pienso en ninguna estupidez ni en ningún estúpido. Hoy hasta olvidé que en la mañana, al matricularme, dejé DE NUEVO mi cell en inacapss, eso que me fui maldiciéndome todo el camino.
Antes, en mi práctica anterior, era más parlanchina, porque habían niñas a las que podía contarles todos los dramones sentimentales, entonces ahí si me acordaba de todo todito todo, ahora no pos, son solo hombres, pero luego hablaré de ellos.
El punto es que, mientras las horas pasan en el reloj de la pared, yo me envuelvo en azúcar flor y ya no hay nada para recordar, y yo, tan dada al recuerdo, me siento extraña, que no aprovecho el tiempo, que todo avanza y yo nada, muda en el pensamiento.
me vi desde fuera absorta en mi trabajo. Ocho horas completitas y un poco más, rellenando brazos de reina (uy qué freak suena), rellenando galletas ojo de lince (qué le pasa al inventor de nombres con las partes del cuerpo) más conocidas como Delicias, MIS FAVORITAS! -sin comerme ni una-.
Caí en la cuenta de que mientras trabajo mi mente se anula al universo fuera de la pastelería, no pienso en ninguna estupidez ni en ningún estúpido. Hoy hasta olvidé que en la mañana, al matricularme, dejé DE NUEVO mi cell en inacapss, eso que me fui maldiciéndome todo el camino.
Antes, en mi práctica anterior, era más parlanchina, porque habían niñas a las que podía contarles todos los dramones sentimentales, entonces ahí si me acordaba de todo todito todo, ahora no pos, son solo hombres, pero luego hablaré de ellos.
El punto es que, mientras las horas pasan en el reloj de la pared, yo me envuelvo en azúcar flor y ya no hay nada para recordar, y yo, tan dada al recuerdo, me siento extraña, que no aprovecho el tiempo, que todo avanza y yo nada, muda en el pensamiento.
venimoh de la pintanta y no los vamoh a cogotear
¿es que acaso en La Pintana existe una escuela de hihó que todos los raperos que se suben a las micros a cantar dicen las mismas cosas?
diciembre 28, 2009
diciembre 27, 2009
Me dispongo a soportar el día antes del que será apocalíptico. Todo es culpa de la Maca que me mete miedos, miedos que guardo tan estrechamente en mi colon hinchado.
Decidí que haría un ritual, iría al cine sola, hoy. Iría a ver Julie and Julia porque se me ocurrió que sería buena terapia para esperar el día de mañana. Pero el tiempo me traicionó y ya no figura en cartelera, no tengo más remedio que verla online, y en eso estoy, esperando la instalación de los codecs, y los drivers y los cookies y los pentium y los windows.
Tengo tanto pánico que se me erizan las venas. Estiro los dedos, todos los dedos, y me dan locas ganas de salir corriendo. Ya he visto dos películas hoy, ayer vi dos también. Y he tenido suerte, en la tele dan películas que te hacen querer cosas nuevas, que te hacen pensar que puedes un día salir y hacer algo diferente y todo en tu vida puede cambiar, de repente todo puede transformarse en una película, por Navidad, claro, y lo agradezco, agradezco que mi día de apocalipsis -o mi época- sea justo en tiempos de fiestas, así hay mucho espíritu en el aire que me contenga.
Me acaricio el pelo en la espera de los codecs, está más suave y lo vicio con el tacto. Quiero enrollarme como chanchito de tierra. Abrazarme a mi cojín con olor a babas. No despertar jamás. Que algo viniera y detuviera mi inexorable destino. Luego me convenzo, todo es para mejor. Sí, servirá para templar mi carácter, para hacerme fuerte y segura.
Mi naturaleza es tan débil. Mi cuerpo tan lleno de achaques. Mi alma tan imprecisa. Mi carácter tan liviano. Mis miedos tan a flor de piel.
Ayer intenté escribir sobre lo bueno que ha sido todo este último tiempo, de lo mucho que nos hemos acercado todos, de que al fin mis amigas han conocido el verdadero carácter de mi papá, que es tan inmensamente encantador. Pero no, a mí se me da mejor el drama.
Ay, tonta esperanza.
Busco que Julie o Julia me den un empujoncito para llegar a vivir mañana. Lo claro es que es algo que debo enfrentar sola, no puedo escabullirme como pecesito.
Suerte para mí.
Decidí que haría un ritual, iría al cine sola, hoy. Iría a ver Julie and Julia porque se me ocurrió que sería buena terapia para esperar el día de mañana. Pero el tiempo me traicionó y ya no figura en cartelera, no tengo más remedio que verla online, y en eso estoy, esperando la instalación de los codecs, y los drivers y los cookies y los pentium y los windows.
Tengo tanto pánico que se me erizan las venas. Estiro los dedos, todos los dedos, y me dan locas ganas de salir corriendo. Ya he visto dos películas hoy, ayer vi dos también. Y he tenido suerte, en la tele dan películas que te hacen querer cosas nuevas, que te hacen pensar que puedes un día salir y hacer algo diferente y todo en tu vida puede cambiar, de repente todo puede transformarse en una película, por Navidad, claro, y lo agradezco, agradezco que mi día de apocalipsis -o mi época- sea justo en tiempos de fiestas, así hay mucho espíritu en el aire que me contenga.
Me acaricio el pelo en la espera de los codecs, está más suave y lo vicio con el tacto. Quiero enrollarme como chanchito de tierra. Abrazarme a mi cojín con olor a babas. No despertar jamás. Que algo viniera y detuviera mi inexorable destino. Luego me convenzo, todo es para mejor. Sí, servirá para templar mi carácter, para hacerme fuerte y segura.
Mi naturaleza es tan débil. Mi cuerpo tan lleno de achaques. Mi alma tan imprecisa. Mi carácter tan liviano. Mis miedos tan a flor de piel.
Ayer intenté escribir sobre lo bueno que ha sido todo este último tiempo, de lo mucho que nos hemos acercado todos, de que al fin mis amigas han conocido el verdadero carácter de mi papá, que es tan inmensamente encantador. Pero no, a mí se me da mejor el drama.
Ay, tonta esperanza.
Busco que Julie o Julia me den un empujoncito para llegar a vivir mañana. Lo claro es que es algo que debo enfrentar sola, no puedo escabullirme como pecesito.
Suerte para mí.
diciembre 26, 2009
Cada vez que te atrapa el amor inventas nuevas formas de como me conociste y comenzaste a querer. Me pone alegre leerlas, aunque sé que son falsas, sé que nunca sucedió así, pero me hace feliz el hecho de que las inventes. De que pienses en ello con el afán de crearme una sonrisa, y no de las de artificio.
Eres torpe para querer, lo sé desde siempre. Erras porque no debes hacer lo que deseas.
Yo te quiero, te quiero tanto tanto tanto.
02/09/09
diciembre 24, 2009
diciembre 22, 2009
diciembre 20, 2009
esta canción huele a ti, se siente como se siente siempre esta época desde que te conozco. quiero cerrar los ojos y respirarte.
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