Una vez, cuando era pequeña, tuve un libro favorito.
El libro se llamaba "Querida Susi, querido Paul".
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para engañar a la memoria
abril 26, 2008
abril 22, 2008
Joder con los idiomas
Ha hecho mucho frío éstos días y mi madre me ha comprado un mini calefactor, pero al parecer la calefacción que brinda también es mini, así que, a que se me congelen los pies y la nariz, he dicho!, a pasar un invierno como las reberendas.
Por otra parte, una mujer tan insegura como yo y que a duras penas tiene un conocimiento remoto de la lengua castellana ¿podrá algún día (cercano) manejar el inglés y el francés a la perfección?, es que, me llegó un mail de reclutamiento para un crucero Disney, y, como en toda oferta de trabajo buena que me llega se necesita hablar inglés al menos a nivel básico, y yo aún vago en el verb to be (sí, exagero un poco) no puedo tomar ninguna.
Entonces, damas y caballeros, ladies and gentlemen, dames et messieurs... me pongo las pilas con los benditos idiomas. Igual le parlo mejor en francés y me encuentro un caballero que hable más bonito.
Por otra parte, una mujer tan insegura como yo y que a duras penas tiene un conocimiento remoto de la lengua castellana ¿podrá algún día (cercano) manejar el inglés y el francés a la perfección?, es que, me llegó un mail de reclutamiento para un crucero Disney, y, como en toda oferta de trabajo buena que me llega se necesita hablar inglés al menos a nivel básico, y yo aún vago en el verb to be (sí, exagero un poco) no puedo tomar ninguna.
Entonces, damas y caballeros, ladies and gentlemen, dames et messieurs... me pongo las pilas con los benditos idiomas. Igual le parlo mejor en francés y me encuentro un caballero que hable más bonito.
abril 20, 2008
Paula se reivindica
Se celebró por tercera vez el cumpleaños de mi hermano Juan Pablo (17), hoy fue el turno de la familia. Entonces, yo, como buena hermana y estudiante de gastronomía (digo ésto porque desde que entré a estudiar esta carrera para todo lo que tenga que ver con la cocina me llaman a mí, sepa o no sepa), le hice unos quequitos (bizcochos) a mi hermano y sus invitados (la familia).
Hice uno marmoleado de naranja, canela y chocolate, y se me ocurrió hacer uno de menta, quedó riquísimo y con una miga suave suave, todo un éxito :).
Así que le saco la lengua a mi fraude gastronómico de la semana, porque mi queque de menta y yo nos vamos tomados de la mano caminando por nuestro pasaje de la felicidad. He dicho.
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Gastronomía
abril 17, 2008
Frustración culinaria
Esta semana tuve la primera prueba de taller de cocina. Terrible. El menú era: Risotto de champiñones, Solomillo de cerdo y salsa Beurre Blanc; mis errores: le agregué demasiada mantequilla al risotto (aunque no quedó tan mal), saqué del horno el solomillo a punto sangrante, y debió ser en bien cocido, la reducción para la salsa se me evaporó entera pero luego la recuperé, al hacer la salsa no pude bajar el fuego (porque se me apagaba!) entonces se me medio quemó un lado; resultado: frustración y llanto frente a la profe cuando me habló de mi mal ciselado de la cebolla (IDIOTA!). Pero, es que cómo me pongo a llorar frente a la profesora, se repite el mismo episodio de 2do medio cuando Rosalía me retó por no hacer reiteradas veces mi tarea de matemáticas, es mi carácter, tan sensible y llorón, tan lastimero.
Tengo rabia conmigo misma por no saber lo que debo saber y más, por ser tan floja, y porque la inseguridad me gana y titubeo (mucho), porque en las pruebas me desconcentro, y porque no cocino lo suficiente.
Así que hoy por hoy trabajo en mi voluntad (para variar, es que las esperanzas no se pierden), reuno información para cocinar más, y trato (trato) de concentrarme en lo que debo para no salir corriendo (como siempre)tras lo que no debo.
Tengo rabia conmigo misma por no saber lo que debo saber y más, por ser tan floja, y porque la inseguridad me gana y titubeo (mucho), porque en las pruebas me desconcentro, y porque no cocino lo suficiente.
Así que hoy por hoy trabajo en mi voluntad (para variar, es que las esperanzas no se pierden), reuno información para cocinar más, y trato (trato) de concentrarme en lo que debo para no salir corriendo (como siempre)tras lo que no debo.
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Gastronomía
abril 15, 2008
La Bufanda mostaza que hoy tejo para mis fríos.
Yo tejía una bufanda color mostaza, turbada por ilusiones baratas que me hice hace algún tiempo.
abril 13, 2008
No cuela
Tiene razón Takashi, no pude ir a Quinteros a respirar y oxigenarme, ni pude sacarme toda la mierda de dentro, porque también es cierto, cedí.
En reemplazo estoy aquí culpándome por no ser lo suficientemente fuerte, escuchando canciones corta-venas, muerta de sueño.
Ayer fui a la Usach a ver a la Mari que estuvo de cumpleaños el jueves recién pasado, y me sorprende lo diferente que es el ambiente con el de Inacap (donde hay cero espíritu universitario, y, por qué no decirlo, espíritu de nada), mucho carrete, mucho alcohol (y gente borracha a las seis de la tarde,) muchas personas, y mucho de todo. Por un momento sentí que no debí estar allí, pero se me pasó al rato.
Estoy tan-re-muerta de sueño que llego hasta aquí. Cero aporte.
¡aH!, quiero dejar constancia que le mando besos a la Pancha y la Mari (por el lindo día de ayer),y a la Erika (por el lindo día de hoy).
En reemplazo estoy aquí culpándome por no ser lo suficientemente fuerte, escuchando canciones corta-venas, muerta de sueño.
Ayer fui a la Usach a ver a la Mari que estuvo de cumpleaños el jueves recién pasado, y me sorprende lo diferente que es el ambiente con el de Inacap (donde hay cero espíritu universitario, y, por qué no decirlo, espíritu de nada), mucho carrete, mucho alcohol (y gente borracha a las seis de la tarde,) muchas personas, y mucho de todo. Por un momento sentí que no debí estar allí, pero se me pasó al rato.
Estoy tan-re-muerta de sueño que llego hasta aquí. Cero aporte.
¡aH!, quiero dejar constancia que le mando besos a la Pancha y la Mari (por el lindo día de ayer),y a la Erika (por el lindo día de hoy).
abril 06, 2008
El día del Hijo
Hoy mi abuela materna ha instaurado el "día del Hijo" celebrando a sus yernos, nueras e hijos en su casa con una rica comida.
La abuelita dice que cómo va a haber un día del niño, otro de la madre, otro del padre y no uno del hijo, ¿quién celebra a los hijos?, pues ella, y eligió el día de su aniversario de matrimonio (seis de abril) para hacerlo.
El plan lo sabíamos sólo ella, la Romi y la Angie (mis primas) y yo. Fuimos sus cómplices por varias semanas en que escuchábamos a nuestros padres especular al respecto (muertas de risa, porque lo sabíamos todo).
Aaaay, me encanta ser parte de sorpresas.
Con mis primas la ayudamos a atender, me tuve que levantar súper temprano para ir y hacer dos pies de limón que quedaron exquisitos, y ahora muero de sueño.
Así que ya sabéis padres, celebrad a los hijos!.
Ojalá pueda ir a Quinteros por el próximo fin de semana a ver a mis adorados pequeños (Mati, Benja, y ahora a la pequeña Ignacia), a mi prima Caro y al Jose. A respirar del mar e invadirme por dentro (a construir una fortaleza con soldaditos minúsculos que pondré en la frontera de China).
Estoy muy tranquila. Mucho.
La abuelita dice que cómo va a haber un día del niño, otro de la madre, otro del padre y no uno del hijo, ¿quién celebra a los hijos?, pues ella, y eligió el día de su aniversario de matrimonio (seis de abril) para hacerlo.
El plan lo sabíamos sólo ella, la Romi y la Angie (mis primas) y yo. Fuimos sus cómplices por varias semanas en que escuchábamos a nuestros padres especular al respecto (muertas de risa, porque lo sabíamos todo).
Aaaay, me encanta ser parte de sorpresas.
Con mis primas la ayudamos a atender, me tuve que levantar súper temprano para ir y hacer dos pies de limón que quedaron exquisitos, y ahora muero de sueño.
Así que ya sabéis padres, celebrad a los hijos!.
Ojalá pueda ir a Quinteros por el próximo fin de semana a ver a mis adorados pequeños (Mati, Benja, y ahora a la pequeña Ignacia), a mi prima Caro y al Jose. A respirar del mar e invadirme por dentro (a construir una fortaleza con soldaditos minúsculos que pondré en la frontera de China).
Estoy muy tranquila. Mucho.
abril 04, 2008
marzo 31, 2008
(inserte aquí una cara desaliñada)
Ya veo cómo las estanterías de chocolates van a comenzar a bajar.
Bajar.
Es que algo me ha golpeado en la cabeza -o en otro sitio- algo que me trae aturdida. Y comienzo hacer cosas de perdida.
Bajar.
Es que algo me ha golpeado en la cabeza -o en otro sitio- algo que me trae aturdida. Y comienzo hacer cosas de perdida.
marzo 30, 2008
Un túnel de globos
Ayer estuvo de cumpleaños una de mis mejores amigas, la Pisa (Isadora)y junto con sus papás estuvimos organizándole un cumpleaños sorpresa. La idea era llenarle la pieza de globos y que dentro estuviésemos todos sus amigos, y así fue.
Toda la tarde inflando globos, ciento cincuenta en total. Veinte minutos más esperando todos dentro de la pieza que llegara, callados, hacinados y acalambrados. Hedeondos a globos. Resultado que la Isa llegó y con el "¡sorpresa!" se asustó, y quedó con mucha challa dentro de la boca, pero se sorprendió, que era la idea.
Luego comimos pizza, y yo como Paula la cocinera estaba ahí, entre pizza vegetariana y con carne mientras escuchaba decir mi nombre cada dos segundos en la mesa, mientras el papá de la Isa me tomaba fotos con cara de todo menos de estar cocinando.
Todo resultó muy bien, la Isadora se llevó una sorpresa y hasta se emocionó, quisimos que llorara pero no paraba de saltar gritando ¡Viva yo! ¡viva yo!. Pues, viva ella.
Toda la tarde inflando globos, ciento cincuenta en total. Veinte minutos más esperando todos dentro de la pieza que llegara, callados, hacinados y acalambrados. Hedeondos a globos. Resultado que la Isa llegó y con el "¡sorpresa!" se asustó, y quedó con mucha challa dentro de la boca, pero se sorprendió, que era la idea.
Luego comimos pizza, y yo como Paula la cocinera estaba ahí, entre pizza vegetariana y con carne mientras escuchaba decir mi nombre cada dos segundos en la mesa, mientras el papá de la Isa me tomaba fotos con cara de todo menos de estar cocinando.
Todo resultó muy bien, la Isadora se llevó una sorpresa y hasta se emocionó, quisimos que llorara pero no paraba de saltar gritando ¡Viva yo! ¡viva yo!. Pues, viva ella.
marzo 24, 2008
Podría decir que la vida me sonríe.
A mi papá le pedí que me hiciera un té y lo hizo, mi hermano me preparó unas tostadas. Tuve la suerte de ver a los hermosos-preciosos-bellos hijos de Sam, con sus colitas paraditas y sus caritas de peluche. El viento me sopló fuerte en la cara, y sentí por un instante que nada ni nadie podía hacerme daño.
A mi papá le pedí que me hiciera un té y lo hizo, mi hermano me preparó unas tostadas. Tuve la suerte de ver a los hermosos-preciosos-bellos hijos de Sam, con sus colitas paraditas y sus caritas de peluche. El viento me sopló fuerte en la cara, y sentí por un instante que nada ni nadie podía hacerme daño.
Tu propia canción
Una mujer bonita me envió un correo con éste escrito de Tolba Phanem. Gracias :).
Cuando una mujer de cierta tribu de África sabe que está embarazada, se interna en la selva con otras mujeres y juntas rezan y meditan hasta que aparece la canción del niño.
Saben que cada alma tiene su propia vibración que expresa su particularidad, unicidad y propósito. Las mujeres entonan la canción y la cantan en voz alta. Luego retornan a la tribu y se la enseñan a todos los demás. Cuando nace el niño, la comunidad se junta y le cantan su canción. Luego, cuando el niño comienza su educación, el pueblo se junta y le canta su canción.
Cuando se inicia como adulto, la gente se junta nuevamente y canta. Cuando llega el momento de su casamiento, la persona escucha su canción. Finalmente, cuando el alma va a irse de este mundo, la familia y amigos se acercan a su cama e igual que para su nacimiento, le cantan su canción para acompañarlo en la transición.
En esta tribu de África hay otra ocasión en la cual los pobladores cantan la canción. Si en algún momento durante su vida la persona comete un crimen o un acto social aberrante, se lo lleva al centro del poblado y la gente de la comunidad forma un círculo a su alrededor. Entonces le cantan su canción.
La tribu reconoce que la corrección para las conductas antisociales no es el castigo; es el amor y el recuerdo de su verdadera identidad. Cuando reconocemos nuestra propia canción ya no tenemos deseos ni necesidad de hacer nada que pudiera dañar a otros. Tus amigos conocen tu canción y te la cantan cuando la olvidaste. Aquellos que te aman no pueden ser engañados por los errores que cometes o las oscuras imágenes que muestras a los demás. Ellos recuerdan tu belleza cuando te sientes feo; tu totalidad cuando estás quebrado; tu inocencia cuando te sentís culpable y tu propósito cuando estás confundido.
No necesito una garantía firmada para saber que la sangre de mis venas es de la tierra y sopla mi alma como el viento, refresca mi corazón como la lluvia y limpia mi mente como el humo del fuego sagrado.
Tolba Phanem - Mujer, Poeta, Africana, Defensora de los derechos civiles de las mujeres Africanas.
Cuando una mujer de cierta tribu de África sabe que está embarazada, se interna en la selva con otras mujeres y juntas rezan y meditan hasta que aparece la canción del niño.
Saben que cada alma tiene su propia vibración que expresa su particularidad, unicidad y propósito. Las mujeres entonan la canción y la cantan en voz alta. Luego retornan a la tribu y se la enseñan a todos los demás. Cuando nace el niño, la comunidad se junta y le cantan su canción. Luego, cuando el niño comienza su educación, el pueblo se junta y le canta su canción.
Cuando se inicia como adulto, la gente se junta nuevamente y canta. Cuando llega el momento de su casamiento, la persona escucha su canción. Finalmente, cuando el alma va a irse de este mundo, la familia y amigos se acercan a su cama e igual que para su nacimiento, le cantan su canción para acompañarlo en la transición.
En esta tribu de África hay otra ocasión en la cual los pobladores cantan la canción. Si en algún momento durante su vida la persona comete un crimen o un acto social aberrante, se lo lleva al centro del poblado y la gente de la comunidad forma un círculo a su alrededor. Entonces le cantan su canción.
La tribu reconoce que la corrección para las conductas antisociales no es el castigo; es el amor y el recuerdo de su verdadera identidad. Cuando reconocemos nuestra propia canción ya no tenemos deseos ni necesidad de hacer nada que pudiera dañar a otros. Tus amigos conocen tu canción y te la cantan cuando la olvidaste. Aquellos que te aman no pueden ser engañados por los errores que cometes o las oscuras imágenes que muestras a los demás. Ellos recuerdan tu belleza cuando te sientes feo; tu totalidad cuando estás quebrado; tu inocencia cuando te sentís culpable y tu propósito cuando estás confundido.
No necesito una garantía firmada para saber que la sangre de mis venas es de la tierra y sopla mi alma como el viento, refresca mi corazón como la lluvia y limpia mi mente como el humo del fuego sagrado.
Tolba Phanem - Mujer, Poeta, Africana, Defensora de los derechos civiles de las mujeres Africanas.
marzo 19, 2008
Pendientes
- Conocer el "Artequin" por dentro.
- Viajar a Punta Arenas en invierno y cumplir el sueño de estar en la nieve junto al mar.
- Ir al Círculo polar.
- Viajar a Valdivia, que desde que lo vi en la tele me enamoré.
- Viajar a Chaitén (idem)
- Viajar a Punta Arenas en invierno y cumplir el sueño de estar en la nieve junto al mar.
- Ir al Círculo polar.
- Viajar a Valdivia, que desde que lo vi en la tele me enamoré.
- Viajar a Chaitén (idem)
marzo 14, 2008
con los ojos cerrados
Cuando el viaje se hizo infinito, y las direcciones se entrecruzaron, en mi corazón alguien cantaba susurrando...
Etiquetas:
Amore y desamore,
de mí,
Dirigido
Insípida e incolora (cuatro frases que he repetido mucho ultimamente)
uno. Me duele mucho... (el estómago)
dos. ¡Ahg! estoy nerviosa
tres. Uy que me cae mal la Resfrío
cuatro. Estoy viendo Aquí, aquí, aquí no hay quién viva :)
dos. ¡Ahg! estoy nerviosa
tres. Uy que me cae mal la Resfrío
cuatro. Estoy viendo Aquí, aquí, aquí no hay quién viva :)
marzo 07, 2008
Lluvia de marzo
Hoy llueve en Santiago, nos sorprendió a mi mamá y a mí en el Naturista del centro tomando once. Veníamos como cabras chicas en la micro pidiendo "trueno, trueno" y los truenos venían a nuestro encuentro, grandes y monstruosos.
En la micro el mismo olor del invierno del 95, a gente, lluvia y tierra mojada. La misma sensación de angustia queriendo salir y que se posa entre el pecho y la garganta. Las mismas ganas de llorar y acurrucarse en alguien ausente. El mismo respirar entrecortado. El mismo vacío.
En la micro el mismo olor del invierno del 95, a gente, lluvia y tierra mojada. La misma sensación de angustia queriendo salir y que se posa entre el pecho y la garganta. Las mismas ganas de llorar y acurrucarse en alguien ausente. El mismo respirar entrecortado. El mismo vacío.
Surgen varios personajes en tu ausencia, vienen tropezándose unos con otros a golpear mi puerta.
¿Será el chico de barba y ojos de perro, que derrochaba sueños, que vomitaba reproches?,
¿será el niño que jugaba a ser grande, entorpecía cuando caminaba, el que decía amarme y se entregaba como un suspiro atragantado?,
¿o talvez el hombre que jugaba a ser niño, tenaz, grande, pervertido, que me regalaba palabras para mi futura vida madura?.
Yo les abro contenta,
les sonrío dispuesta a que sus palabras mordisqueen mi memoria.
Pero, ya no hay más nadie. Porque el viento sopla aún más fuerte de lo que recordaba.
¿Será el chico de barba y ojos de perro, que derrochaba sueños, que vomitaba reproches?,
¿será el niño que jugaba a ser grande, entorpecía cuando caminaba, el que decía amarme y se entregaba como un suspiro atragantado?,
¿o talvez el hombre que jugaba a ser niño, tenaz, grande, pervertido, que me regalaba palabras para mi futura vida madura?.
Yo les abro contenta,
les sonrío dispuesta a que sus palabras mordisqueen mi memoria.
Pero, ya no hay más nadie. Porque el viento sopla aún más fuerte de lo que recordaba.
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Amore y desamore,
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Dirigido,
Muda
marzo 06, 2008
Viaje a Aculeo
Nos vamos a Aculeo con mi mamá y la abuelita a visitar por el día a la Tía Mencho (hermana de mi abuelita).
La micro la tomamos en el terminal San Borja en Estación Central que ahora están remodelando y hay que caminar un montón (mi abuelita se queja todo el camino por la distancia). He tratado de dormir un poco, pero hay una corriente de aire asquerosa que me tiene la nariz congelada.
Antes de llegar a destino pasamos por Paine, donde vive mi tío Pepe (hermano de mi papá), luego por un pueblo llamado Hospital, lugar donde mi abuelita aprendió a colocar inyecciones.
Nos hemos demorado al rededor de hora y media, Aculeo nos recibe con un túnel de árboles torcidos, paisaje realmente hermoso.
La casa es preciosa, antigua y en realidad ninguna maravilla arquitectónica porque los años pasan y no en vano, el jardín lleno de flores, unas amarillas llaman mi atención y quiero fotografiarlas. La cocina es gigante y los pollos y gallinas están por todas partes. Nos reciben la Tía Mencho junto a Rubén, su hijo.
Rubén nos cuenta que van a hacer chicha y con mi mamá vamos a ver cómo se hace argumentando que estudio gastronomía y que seguramente me interesa (nunca en la vida había visto eso), el campo para mí es un mundo nuevo.
Es casi medio día y se aproxima la hora del almuerzo, con mi mamá vamos a comprar bebidas a un almacén cercano a la casa propiedad de uno de sus primos, el cual no está porque anda de viaje en la playa con su polola -de hace años e histérica-, pero está su mamá, la señora Ilia, quien nos hace pasar y nos habla de su vida, de una operación a la rodilla que tuvo en diciembre y del cuasi-robo que sufrió el almacén.
Por la tarde, luego de almorzar, nos vamos a caminar con mi mamá por el pueblo, es una calle larga que antiguamente era de tierra, pero que la modernidad ha tapisado de cemento gris y repletado a su alrededor de almacenes con maquinas traga monedas.
Mientras caminamos nos fotografiamos en lugares que nos parecen bonitos, y escucho las historias tejidas en ese lugar contadas por mi mamá.
Al llegar nuevamente a la casa vamos a ver las siembras. Hay tomates, zapallos con un nombre que no logro retener, ajís, varias higueras y otros tantos nogales. Pienso que me gustaría tener una casa gigante con una cocina más inmensa aún, en el jardín tener un nogal, un naranjo, un palto, un limonero, y un durazno, y llenarlo de flores, de esas amarillas que he fotografiado miles de veces pero las pilas de la cámara me juegan malas pasadas, y de hortensias en honor a mi madre.
En la cocina hay olor a queque, pero no quiero hacer ningún comentario por temor a equivocarme, pero sí, es queque.
Se hace tarde y tenemos que irnos, la micro pasa y no nos alcanzamos a despedir de la Tía Mencho así que le hacemos señas desde arriba.
Ahora estoy escribiendo en mi casa, tuve que calmarme antes de hacerlo porque caí en un estado angustioso-lloroso. Todas las fotos que habíamos tomado se borraron misteriosamente de la cámara, todas. Me siento impotente. Y quiero que me responda. Y necesito protección ahora, pero no cualquiera, qué problema.
La micro la tomamos en el terminal San Borja en Estación Central que ahora están remodelando y hay que caminar un montón (mi abuelita se queja todo el camino por la distancia). He tratado de dormir un poco, pero hay una corriente de aire asquerosa que me tiene la nariz congelada.
Antes de llegar a destino pasamos por Paine, donde vive mi tío Pepe (hermano de mi papá), luego por un pueblo llamado Hospital, lugar donde mi abuelita aprendió a colocar inyecciones.
Nos hemos demorado al rededor de hora y media, Aculeo nos recibe con un túnel de árboles torcidos, paisaje realmente hermoso.
La casa es preciosa, antigua y en realidad ninguna maravilla arquitectónica porque los años pasan y no en vano, el jardín lleno de flores, unas amarillas llaman mi atención y quiero fotografiarlas. La cocina es gigante y los pollos y gallinas están por todas partes. Nos reciben la Tía Mencho junto a Rubén, su hijo.
Rubén nos cuenta que van a hacer chicha y con mi mamá vamos a ver cómo se hace argumentando que estudio gastronomía y que seguramente me interesa (nunca en la vida había visto eso), el campo para mí es un mundo nuevo.
Es casi medio día y se aproxima la hora del almuerzo, con mi mamá vamos a comprar bebidas a un almacén cercano a la casa propiedad de uno de sus primos, el cual no está porque anda de viaje en la playa con su polola -de hace años e histérica-, pero está su mamá, la señora Ilia, quien nos hace pasar y nos habla de su vida, de una operación a la rodilla que tuvo en diciembre y del cuasi-robo que sufrió el almacén.
Por la tarde, luego de almorzar, nos vamos a caminar con mi mamá por el pueblo, es una calle larga que antiguamente era de tierra, pero que la modernidad ha tapisado de cemento gris y repletado a su alrededor de almacenes con maquinas traga monedas.
Mientras caminamos nos fotografiamos en lugares que nos parecen bonitos, y escucho las historias tejidas en ese lugar contadas por mi mamá.
Al llegar nuevamente a la casa vamos a ver las siembras. Hay tomates, zapallos con un nombre que no logro retener, ajís, varias higueras y otros tantos nogales. Pienso que me gustaría tener una casa gigante con una cocina más inmensa aún, en el jardín tener un nogal, un naranjo, un palto, un limonero, y un durazno, y llenarlo de flores, de esas amarillas que he fotografiado miles de veces pero las pilas de la cámara me juegan malas pasadas, y de hortensias en honor a mi madre.
En la cocina hay olor a queque, pero no quiero hacer ningún comentario por temor a equivocarme, pero sí, es queque.
Se hace tarde y tenemos que irnos, la micro pasa y no nos alcanzamos a despedir de la Tía Mencho así que le hacemos señas desde arriba.
Ahora estoy escribiendo en mi casa, tuve que calmarme antes de hacerlo porque caí en un estado angustioso-lloroso. Todas las fotos que habíamos tomado se borraron misteriosamente de la cámara, todas. Me siento impotente. Y quiero que me responda. Y necesito protección ahora, pero no cualquiera, qué problema.
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